DesptiĆ©s de una cĆ”lida dedicatoria al lector de turno. no se reprime y escribe: “de un periodista italiano que trata de convencer a los espaƱoles que su historia cristiana no es una vergüenza sino una glorió’. El famoso escritor italiano lleva vendidas nueve ediciones en menos de un aƱo en Italia de su Ćŗltimo libro El gran milagro, que se acaba de presentar en las librerĆas espaƱolas y espera tener tanto o mĆ”s Ć©xito que en su paĆs.
El libro trata Ćŗnicamente del milagro que acaeció en Calanda (Zaragoza) por el que, agracias a la intercesión de la Virgen del Pilar, se le reimplantó a Miguel Juan Pellicer su pierna amputada. ‘A lo largo de este aƱo he venido alguna vez a EspaƱa. y en concreto a Calanda y he visto a turistas italianos, todos con mi libro en la mano, pidiendo a los lugareƱos que les mostrasen la casa del cojo. En EspaƱa todavĆa hay gente que ni sabe que existió este milagro”.
Razón no le falta si tenemos en cuenta que estamos ante uno de los milagros de la Virgen mĆ”s documentados de toda la historia cristiana. Insiste en esta idea. y me lee de la introducción del libro. en un espaƱol perfecto: “Todos los incrĆ©dulos habĆan pedido siempre, como un desafĆo a los creyentes. el milagro de ver cómo una pierna o un brazo eran reimplantados. Cuando Zola estuvo en Lourdes dijo con ironĆa: ‘veo muchas muletas y ninguna pata de palo. Hacedme ver una pata de palo y entonces creerĆ© en los milagros’. Sin embargo eso ya habĆa sucedido. Ya lo decĆa BuƱuel: yo soy ateo, pero a la Virgen del Pilar y al Milagro de Calanda no me los toquĆ©is. Eso, sƬ me lo creo”.
ĀæDe quĆ© va esta pelĆcula?
Messori se interesó por esta historia hace ya mĆ s de seis aƱos. Desde su conversión se ha dedicado a investigar y escribir sobre las razones de la fe. De ahĆ los tĆtulos (le sus libros: Hipòstesis sobre JesĆŗs: lrforme sobre la fĆØ: Legendas negras de la Iglesia: ĀæPadeciò bajo el poder de Poncio Pilato?… “Un dĆa conseguĆ un ejemplar del Ćŗnico libro escrito por un no-espaƱol en 1950, hecho con seriedad. dedicado a este milagro. Cuando lo leĆ me quede asombrado porque estaba ante algo que no tenĆa nada que ver con una leyenda piadosa o historia popular sino un hecho documentado sin fisuras”.
Los hechos ocurrieron de este modo: Calanda es un pueblo del Bajo Aragón perteneciente a la diócesis de Zaragoza. La región estaba administrada por la Orden de Calatrava, aquellos monjes soldados que hacĆan voto de detender la Inmaculada Concepción de MarĆa incluso, si era preciso, a dar la vida. “En ese lugar pobre y remoto, nos lo explica el propio escritor- entre las diez y diez.
Las diez y media de la noche del 29 de marzo de 1640, al campensino Miguel Juan Pellicer, de veintitrĆ©s aƱos le fue reimplantarla la pierna derecha repentina, y definitivamente. Un carro se la habĆa destrozado, luego se le gangrenó y en el hospital pĆŗblico de Zaragoza se la amputaron, cuatro dedos por debajo de la rodilla, a finales de octubre de 1637. Cirujano y enfermeros cauterizaron posteriormente el muñón con un hierro al rojo vivo’.
Contradicciones del milagro
Para Messori lo mĆ”s asombroso del milagro, es “la falta de libertad para los hombres que deja Dios ante este milagro. Por supuesto que esta afirmación la hago con Ā”Duchas comillas. pero tiene su sentido. Siempre he creĆdo que Dios deja sitio para la duda. precisamente para respetar nuestra libertad, para no obligarnos a creer. Pero cuando descubrĆ el rnilagro de Calanda entró en crisis este esquema. Pasaron dos o tres aƱos de trabajo antes de extender los brazos y decir: sĆ, no hay nada mĆ”s que decir, la Ćŗnica hipótesis razonable en este caso es la de admitir que esta pierna amputada fue restituida despuĆ©s de dos aƱos y medio a Miguel Juan Pellicer”.
La aparente contradicción la resuelve Messori de una manera elegante, al tiempo que provocativa: “El escĆ”nda lo del Milagro de Calanda no es sólo el escĆ”ndalo de un Dios que contradice su estilo, sitio que este Milagro es un premio al perĆodo mĆ”s calumniado de la historia de Es paƱa: el de la Inquisición, de la expulsión de los moriscos al norte de Ćfrica. de las guerras en Europa para defender la ortodoxia cristiana o la evangelización de AmĆ©rica’.
Para Messori “una de las razones por las que se conoce poco este milagro es el desprecio que tenĆan los iluministas o iluminados del siglo XVII, la clase intelectual de Europa, hacia los espaƱoles y todo lo que tuviera que ver con EspaƱa. En aquella Ć©poca se decĆa: ĀæsabĆ©is que en Aragón la Virgen del Pilar ha devuelto la pierna a un cojo? Y se respondĆa con desprecio: Ā”Bah, cosas de EspaƱa!
MƔs que pruebas, hechos
SegĆŗn el escritor italiano, “si negaramos la existencia de este milagro. tendrĆamos que negar que Napoleón fue emperador francĆ©s o que el ejĆ©rcito de Hitler entró en Polonia”‘. Efectivamente este hecho estĆ” muy documentado y compro. bado históricamente. E incluso cientĆficamente. Se incluye en el libro un testimonio del profesor Landino CĆŗgola, traumatòlogo y microcirujano de la Universidad de Verona. “Cuando escribĆ el libro. lo leyó -explica Messori-, y quedo) tan impresionado que se rindió a la evidencia del milagro—. Examinó las actas completas del proceso de Zaragoza instruido por el Arzobispo entre 1640 y 1641 para verificar la autenticidad del hecho. En dichas actas se encuentran todos los testimonios y descripciones que hacen los testigos de la recuperación de Miguel. Pues bien, medio siglo antes de que la medicina lo hiciera posible. aquellos labradores describen con minuciosidad un autĆ©ntico proceso clĆnico de recuperación de un miembro. Al final de su testimonio el propio mĆ©dico dice: ‘lo que vieron y describieron aquellos espaƱoles del siglo XVII no es otra cosa que el reimplante de un miembro en toda regla. Todos los detalles se corresponden con nuestra experiencia profesional”‘.
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